El nivel de desarrollo humano (acceso a los sistemas de
salud, educación etc.) ha aumentado en las últimas décadas a nivel global. No
obstante, desde 2008 el progreso se ha ralentizado considerablemente. Esto es
debido en parte a los recortes en ayudas internacionales (70% menos en España),
que junto con el cambio climático, la crisis financiera y los conflictos
bélicos debilita a los países más pobres.
El crecimiento del desarrollo humano se debe principalmente
a que unos pocos ya privilegiados han mejorado notablemente su situación,
mientras que la mayoría (más pobre) ha mantenido o visto empeorado su nivel de
vida.
Pese a que el acceso a la salud ha contribuido a la
reducción de la desigualdad, la disparidad de ingresos y acceso a la educación
han aumentado.
Las soluciones a esta desigualdad y al desarrollo global son
la prestación universal de servicios sociales básicos y mejorar las políticas
de protección social y pleno empleo.